Parece mentira que en una sociedad con una cultura tan amplia del autocuidado, de la cultura de “lo sano” y del empoderamiento del individuo como gestor de su propia salud, siga habiendo enfermedades infecciosas y de diversos modos de transmisión. Pero seamos realistas, es algo que va a acompañar a la humanidad durante toda su existencia.

Sin embargo, la cultura y la prevención en algunas “enfermedades” (que no enfermedades sin comillas) es algo que aun necesita mucho crecimiento. Estas enfermedades se transmiten rápido, de una persona a otra muchas veces sin contacto, a veces cuesta librarse de ellas y su podes destructivo y nocivo es mucho mayor al de cualquier otra enfermedad.

La tristeza, la apatía, la agresividad, el nerviosismo, la violencia… Son enfermedades de difícil curación pero de fácil transmisión. Aun nos queda demasiado camino en el estudio y prevención de estas “enfermedades” que forman parte del ser humano. Yo de momento voy a ponerme “mascarilla”, “guantes” y “bata”, que parece que tengo un episodio agudo de diarrea verbal.