Y si me come la noche

¿qué más da?

Si antes ya me has

comido tu entero

y ni un poco dejaste.

Y si me come el día

¿qué más da?

Si antes ya me he

comido yo mismo

toda la cabeza.

Y si me come el tiempo

¿qué más da?

Si antes ya se ha

comido el tiempo

todos los recuerdos.

Recuerdos sobre ti,

sobre tu gato, sobre mi,

sobre mi perro,

y sobre otras cosas

que olvidé contarte.