Recuerdo el día que, tras presentarme a un concurso de lectura nacional en Madrid, se acercaron al grupito en el que estaba con una caja llena de libros. Muchos estaban repetidos, de otros quedaba sólo un ejemplar, y otros tantos ya habían desaparecido (los más “famosos”). En mis manos terminó “El Combate de Invierno”, de Jean-Claude Mourlevat.

Tardé unos cuantos meses en empezarlo, lo admito, estuvo cogiendo polvo una temporada. Pero una vez abrí su cubierta empecé a enamorarme de los personajes y la historia. Lo terminé devorando en apenas un par de días o tres.

La historia transcurre en un universo imaginado en el que la sociedad está controlada por una cúpula dictatorial que oprime al pueblo y da caza a los rebeldes. En las afueras de una de las poblaciones subyugadas hay dos internados, uno de chicos y otro de chicas. Tras una vuelta por el pueblo, dos chicas y dos chicos se fijan los unos en los otros, se conocen, se gustan, y tras una larga noche, la fuga de una de las parejas se hace realidad. Sin poder evitarlo, sus amigos se ponen de acuerdo para fugarse intentar buscarles y salvarles de los riesgos que acontecen durante la novela. Los destinos de los personajes y sus caminos se cruzan y se separan de manera constante. Cada uno se enfrenta a situaciones y amenazas distintas mientras sus vidas corren peligro.

La manera en la que Jean-Claude nos cuenta la historia, desde las distintas perspectivas de los personajes, retratando la dureza de la sociedad en la que se desarrolla, hace que te enganches a las páginas como si fuesen de velcro.

Si tenéis tiempo y os gusta la novela juvenil, os recomiendo que le echéis un vistazo. Dudo que os arrepintáis.

NOTA: 7/10