Hace unas semanas nos llegaba esta nueva aventura del universo Harry Potter para poder disfrutar donde queramos de ella. El juego se llama “Harry Potter – Hogwarts Mystery” y cuenta ya con unos cuantos jugadores (¿miles?¿millones?).

El juego nos pone en la piel de un/a nuevo/a alumno/a en Hogwarts, años antes de la llegada de Harry Potter a la escuela de magia y hechicería. Como estudiantes elegiremos nuestra casa, nos enfrentaremos a clases, duelos, vuelos en escoba, Snape, y descubrir el secreto sobre la desaparición de nuestro hermano años antes de nuestra llegada y qué son las Bóvedas Malditas.

El juego se desarrolla en varios capítulos a lo largo de los 7 años que dura la enseñanza en Hogwarts. Durante esos años conoceremos a algunos nuevos personajes y entablaremos amistad con algunos ya conocidos, como Bill Weasley o Tonks. Además, acudiremos a clases en las que pasaremos horas, horas y horas (en serio, ¿clases de ocho horas? Normal que nos quedemos sin energía al rato).

Hablando de energía, para desarrollar la mayoría de acciones necesitaremos gastar gemas de energía, teniendo que esperar un tiempo de 4 minutos para recuperar cada una de ellas. Esta dinámica se hace muy pesada, pero nos ayuda un poco a que no nos pasemos el juego en un día, y hay algunos “elementos” en los escenarios que al pulsarlos nos otorgan energía por la cara (una pista, en las mazmorras hay un elfo doméstico fuera de las cocinas).

El juego fue lanzado para dispositivos Android/iOs, y la jugabilidad es bastante básica, tan solo necesitamos un dedo y no fallar cuando nos toque “concentrarnos” (si jugáis, lo entenderéis).

Es ameno, portátil y de Harry Potter, ¿qué más necesitamos? Que Snape no nos quite puntos por cada pedo que nos tiremos.

NOTA: 8/10

Harry Potter