Pues si, estamos en temporada buena para los gamers del mundo, y es que las conferencias del E3 nos están dejando muy emocionados a todos con los trailers y noticias de los próximos lanzamientos en materia de videojuegos.

Una de las noticias más esperadas y más celebradas ha sido el lanzamiento del gameplay tráiler de The Last Of Us – Part II, del cual llevábamos mucho sin saber.

En dicho tráiler podemos ver algunas imágenes del juego, parte de la historia (aunque muy brevemente), sistema de juego, diseño gráfico (sobresaliente), y algo más de profundidad en la esfera personal de Ellie, la protagonista, ya conocida de la primera entrega del juego. Además, hemos podido ver que la sangre, los ataques armados y la violencia han dado un paso más allá, aportando mayor realismo y crudeza.

Podemos ver a una Ellie más fuerte, con una mirada firme y segura, aunque albergando ese toque especial que tenía en The Last Of Us – Part I. Y cómo no, lo más comentado ha sido el beso de Ellie. Beso que a mi personalmente me ha encantado, no por el hecho de ser un beso lésbico y sentirme identificado con el colectivo LGTBIQ+, sino por lo que significa: la libertad y el amor de Ellie.

NOTA PARA LOS MACHIRULOS QUE LLORAN PORQUE ELLIE SEA LESBIANA:

En serio, hola, estamos en el siglo XXI… ¿Y nos sigue sorprendiendo que se naturalice una orientación sexual como otra cualquiera? No lloréis porque Ellie sea lesbiana, o bisexual, O LO QUE LE DE LA GANA DE SER, no ha sido creada para alimentar vuestras fantasías heteropatriarcales. Y los que no lloran, pero no les gusta que haya besos entre personas del mismo sexo, solo deciros que a los LGTBIQ+ no nos causa estrés o asco ver como dos heterosexuales se besan y, por supuesto, este juego no va a hacer que se vuelvan parte del colectivo vuestr@s hij@s, sólo van a aprender que hay vida más allá de la caverna, y que pueden ser LO QUE QUIERAN. Espero que ahora no vengan los machirulos haciéndose los ofendidos y diciendo que no pasa nada porque es un personaje de videojuego, blah blah blah. Una cosita, cariños, vuestra frustración y homofobia es real, aunque esté dirigida a un personaje ficticio. Besis.